
Una simple frase que resume una verdad que nadie entiende hasta que la vive en carne propia. Como es posible que el corazón se niegue rotundamente a entenderse con la razón, como podemos seguir amando a alguien que no esta?, a alguien que se fue?, a alguien que nos dejo
?.
Y es tan confuso y contradictorio que si no terminamos completamente locos; terminamos desorientados y perdidos.
Creo firmemente de que no hay prueba más grande que está para una persona, porque uno nunca deja de extrañar a la persona que se fue sino que aprende a vivir su vida sin ella, o al menos lo intenta.
La cosa se pone dura, cuando uno es consciente de que no sale del pozo, de que sigue ahí en el mismo instante, en el mismo mes y en el mismo año en que todo termino. Y podemos decirnos día a día voy a salir adelante ni siquiera merece la pena, pero basta con una música o algo que te recuerde que ya no está y el volvamos al punto de partida.
No hay forma de olvidar a alguien si lo que sentiste hacia esa persona fue realmente amor, cuando los mayores dicen el tiempo cura las mentiras, es porque no se animan a decir no cura un huevo pero vas a tener que aprender a vivir con ello.
Y como si la herida en si no fuera suficiente, existe la sal, la sal que es saber que esa persona por la cual no seguiste con tu vida o llevas estancada quien sabe cuánto tiempo es feliz, feliz con alguien más y es obvio que fuimos las únicas mal paradas en la historia; y es ahí cuando nos preguntamos porque Dios no es justo, porque nos tuvo que pasar esto a nosotros y porque no nos ayuda si estamos sufriendo. Sin mencionar las maldiciones contra el que en realidad debería de estar en cama o llorando a moco tendido por nosotras. O al menos nos hace sentir mejor pensar que eso es lo que debería ocurrir.
Creo que, y se por propia experiencia que este camino es un camino que cruzamos alguna vez en la vida, no es fácil; pero si fuera fácil no aprenderíamos nada de ello. Cuando me tocó vivirla, busque de maneras innumerables superar aquel amor que por poco me llega a matar, obviamente no fue un amor de meses sino que fue uno al que me entregue años, pero hoy 3 años después puedo decir que a pesar de extrañar a esta persona las enseñanzas de ese camino en particular que decidí tomar en su ausencia me hicieron ser quien soy y conocer lo que hoy conozco.